16 de febrero de 2007

Everything should be made as simple as possible, but no simpler

Así es, Einstein tenía mucha razón al afirmar esta frase, "Todo se debe hacer tan simple como sea posible, pero no más simple".
Justamente de esto trata la usabilidad y su posterior diseño, ya sea aplicado a interfases interactivas en el ámbito digital, o al diseño de productos físicos.
La usabilidad está presente siempre y en todos los aspectos donde exista una relación directa entre un ser humano y un producto o servicio, sin dejar de lado claro esta, el estudio ergonómico y morfológico relacionado con ambos, por ello consideramos que un buen producto o servicio es aquel que cumple satisfactoriamente con la llamada Experiencia de Usuario.

La simplicidad existe por contraposición a la complejidad, pero ambas se necesitan mutuamente, como describe perfectamente John Maeda en su libro "Las leyes de la Simplicidad", y es que simplificarle las cosas al consumidor es simplificarle la vida en muchos aspectos, y más aún cuando tomamos contacto con aparatos electrónicos o con interfases digitales donde el usuario parece ponerse a prueba constantemente y a veces hasta sentirse frustrado por su experiencia ante el producto con el cual se bate a duelo.

Interactuamos con el medio que nos rodea constantemente, desde el simple hecho de respirar, hasta lo más complejo que os podáis imaginar, todo el tiempo estamos intercambiando experiencias con aparatos electrónicos, interfases interactivas, con gente, con animales, con la naturaleza, con nosotros mismos, y con la vida en general, somos maquinas creadas para relacionarnos constantemente y cambiar información con el medio, y cuanto más sencillo y fácil sea esta, mucho mejor será nuestra calidad de vida en todo sentido.
Por esta razón, es muy importante que los diseñadores, tanto gráficos como industriales, que nos dedicamos a este maravilloso mundo de la usabilidad y experiencia de usuario, nos concienticemos de que el Sentido Común, juega un papel más que importante a la hora de tomar desiciones respecto a la facilidad o complejidad que debe tener implícito un producto a la hora de salir al mercado, esto asegurará su éxito o fracaso en el mismo.

A medida que nos vamos adentrando en el avance que esta teniendo la humanidad en estos últimos años en materia tecnológica, si analizamos a nuestro alrededor, es inmensa la cantidad de productos que nos ofrecen infinidad de posibilidades que jamás llegaremos a utilizar, y mucho menos a entender, a veces pienso que en más de una ocasión necesitamos un curso de ingeniería básica para poder operar más de un aparato electrónico de los que habitualmente usamos en nuestra vida cotidiana, y es por ello que no tienen el éxito que deberían tener, ya que el usuario termina abortando su manipulación y posterior entendimiento por cansancio.

Quizás el secreto radica en saber bien Que y Como es lo que tenemos que simplificar en un producto, o quizás como Ordenar y Mostrar lo complejo de manera sencilla y fácil, lo cual parece tener poco sentido, pero si tomamos como ejemplo el caso del iPod, nos daremos cuenta de lo complejo que es a nivel tecnológico, y lo sencillo que resulta para el usuario utilizarlo.

Como dijo el reconocido arquitecto Alemán Mies Van der Rohe, "Menos es Más" que son los principios básicos del minimalismo absoluto, que tiene estrecha relación con la simplicidad y la funcionalidad de todo lo que tenga relación directa con nuestras vidas.

"Si es simple, que sea simple, pero no tan simple como para ser complejo" AC_


2 comentarios:

Gachy dijo...

Muy buen blog, me gustaría participar activamente ;)
Gachy_

Mauri dijo...

punto de vista interesante...